El pasado 29 de enero de 2026 participé en el encuentro El futuro de las telecomunicaciones en Europa: la hora de la consolidación, organizado por El Español y Telefónica, celebrado en Madrid.
El debate estuvo moderado por Arturo Criado, subdirector del medio, y reunió a perfiles con amplia experiencia en regulación, estrategia y operaciones del sector como Alejandra García Hoyos, abogada de Competencia en Telefónica, Augusto Baena, socio de TMT en Oliver Wyman Iberia, y José del Valle, M&A Officer y CEO Advisor en TAWAL y Latis, con experiencia previa como CSO y CIO en stc y Telefónica.
La mesa redonda se estructuró en dos bloques. En el segundo de ellos, en el que participé, compartí conversación con Jose del Valle, con una perspectiva especialmente valiosa desde el ángulo inversor e industrial.
Un debate que va más allá de la escala
La conversación partió de una constatación ampliamente compartida: Europa ha asumido el diagnóstico de fondo. El sector de las telecomunicaciones necesita escala para poder sostener los niveles de inversión que exige un entorno marcado por la aceleración tecnológica, la presión competitiva global y la creciente criticidad de las infraestructuras digitales.
Sin embargo, el debate no se quedó en la clásica dicotomía entre consolidación sí o no. Aparecieron cuestiones más profundas: la fragmentación real del mercado único, la asimetría entre objetivos políticos y económicos, el papel de la regulación y, sobre todo, la relación entre tamaño, resiliencia y soberanía estratégica.
Mis aportaciones desde la perspectiva del Consejo
Mis intervenciones se centraron en trasladar el debate al plano del Board of Directors y del gobierno corporativo, donde la consolidación deja de ser un ejercicio financiero para convertirse en una decisión estructural de riesgo y creación de valor.
En primer lugar, subrayé que Europa ha avanzado mucho en el diagnóstico, pero sigue enfrentándose al reto de la ejecución. La escala solo tiene sentido si se traduce en capacidad real de inversión, resiliencia operativa y mejora del servicio, con métricas verificables y no solo con promesas. La experiencia en otros sectores demuestra que menos actores no implica necesariamente menos competencia si el marco está bien diseñado.
En segundo lugar, puse el foco en los riesgos no financieros de las grandes operaciones de M&A, que son indelegables para un Consejo. Entre ellos destaqué tres:
La necesidad de una tesis clara de creación de valor, con líneas rojas explícitas que eviten integraciones que “cierran en Excel” pero erosionan calidad, cumplimiento o reputación.
La integración de vulnerabilidades críticas, especialmente en ciberseguridad. En un contexto en el que Europa concentra cerca del 22% de las víctimas de ransomware a nivel global, una adquisición puede convertir un riesgo local en un riesgo sistémico si no se gobierna adecuadamente desde el inicio.
Y el riesgo de subestimar cultura y talento. En operaciones de gran escala, la incertidumbre destruye valor antes incluso del cierre. La gobernanza del talento y la claridad en el “día después” son tan estratégicas como las sinergias.
Gobernanza y capacidades para el nuevo ciclo europeo
Finalmente, abordé la cuestión de si los actuales marcos de gobernanza están preparados para compañías paneuropeas de mayor tamaño. Mi reflexión fue clara: Europa ya tiene ejemplos institucionales de cómo escalar sin perder control, combinando supervisión centralizada para riesgos sistémicos y proximidad local donde aporta valor. Ese mismo enfoque debe trasladarse a las empresas.
Desde el punto de vista del Consejo, esto exige reforzar capacidades concretas: perfiles híbridos negocio-tecnología con visión estratégica, lectura geoestratégica aplicada a decisiones empresariales y experiencia ejecutiva real en procesos de transformación e integración. No se trata de cambiar lo que funciona, sino de complementarlo para decidir bien en un entorno donde el riesgo y el valor ya no están solo en el balance.
Una conversación necesaria y oportuna
El encuentro confirmó que el debate sobre la consolidación del sector telco en Europa ha madurado. Ya no es una discusión ideológica, sino una conversación sobre cómo gobernar mejor decisiones complejas en un contexto de competencia global, dependencia tecnológica y exigencias crecientes de inversión.
Desde la perspectiva del Consejo, la clave no es solo permitir crecer, sino saber gobernar ese crecimiento con criterio, anticipación y responsabilidad.
Publicado por primera vez en Sede de El Español el 29 de Enero de 2026.

