Aunque soy amante del café, también me encanta el té, una costumbre que adopté en Inglaterra hace ya muchos años. ¿Sabes por qué los ingleses llaman «tea» al té? Es de esas historias sencillas que nos dan que pensar. Los ingleses veían a los comerciantes portugueses embarcar sus sacos de “cha” (té en portugués) en el puerto de Macao con destino a Europa. Estaban marcados como T.E.A. (“Transporte de Erbas Aromáticas») y de ahí, por una interpretación fonética, surgió el término «tea».
La historia del té nos enseña una lección sobre la necesidad de mirar más allá de las apariencias para evitar errores de percepción, especialmente relevante cuando los fake news y la desinformación amplificada por las redes sociales están en ebullición. En el ejemplo una simple etiqueta llevó a una interpretación errónea que perdura hasta hoy, en los negocios, la comprensión superficial de los consumidores puede llevar a malentendidos y decisiones equivocadas.
Un consumidor en constante evolución
Vivimos una época de profundos cambios demográficos y del comportamiento y las expectativas de los consumidores. Es necesario entender las dinámicas subyacentes del mercado y las necesidades emergentes de los consumidores:
- ¿Quiénes son?
- ¿Dónde están?
- ¿Por qué y cómo van a comprar?
Por ejemplo, el envejecimiento poblacional del que tanto se habla convierte a los seniors más afluentes en un segmento de mercado a tener en cuenta. Cartera en mano están dispuestos a gastar, especialmente, en artículos discrecionales como viajes, restaurantes y mejoras en el hogar.
Nuevos canales, nuevas demandas
Volviendo a nuestra historia, con el tiempo, el comercio del té evolucionó, adaptándose a nuevas rutas y mercados liderados por los ingleses a través de la Compañía Británica de las Indias Orientales.
También hay hoy cambios significativos relativos al lugar de compra.
- En China, casi la mitad de los consumidores compra a través de redes sociales;
- en Estados Unidos, es tan solo uno de cada cinco, aunque esta cifra está creciendo.
- En Europa, vamos un poco más lentos, con un 14% de compradores en este canal.
La fidelidad a la marca es un valor que se está perdiendo, independientemente del grupo de edad, a favor de la marca blanca y muchos consumidores abiertos a probar sitios nuevos en busca de descuentos.
La experiencia del consumidor como el «nuevo oro»
El consumidor actual exige experiencias más envolventes, tanto en línea como fuera de ella, y autenticidad en las redes sociales y el marketing. Un 71% de los consumidores esperan interacciones personalizadas con las marcas, y un 76% se siente frustrado cuando no las recibe. La inteligencia artificial ha permitido a las empresas adaptar su oferta de manera precisa, aumentando ingresos hasta un 40% según McKinsey.
Pero ¡ojo con pasarse! Porque la IA y el aprendizaje automático que alimentan esta personalización pueden llevarnos a una burbuja de confirmación. ¿Te recomienda Netflix siempre las mismas cosas?
En definitiva, en un mundo donde los algoritmos refuerzan nuestras creencias previas, es más necesario que nunca cuestionar las apariencias y mirar más allá de la superficie para que no nos encierren en una versión reducida de la realidad.
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Publicado por primera vez en La Voz de Galicia el 1 de Marzo de 2025.

