¡Uy, que vienen los robots!

¡Y menudo miedo dan! Gartner predice que prácticamente el 70 por ciento del trabajo rutinario de los directivos se automatizará en el 2024.

1. Los trabajos con un alto componente rutinario tienen una alta probabilidad de ser automatizados. Según el Foro Económico Mundial, en el 2025 las horas/hombre entre máquinas y humanos se igualarán. Se estima que 85 millones de empleos pueden ser desplazados por un cambio en la división del trabajo entre humanos y máquinas, y surgirán 97 millones de nuevos puestos que se adapten mejor a la nueva división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos.

2. Las profesiones y la educación se reinventan. El 83 % de los principales empleos del 2030 todavía no han sido creados. Esta fortísima revolución tecnológica también nos afecta como padres: cuando tus hijos estaban a punto de entrar en la universidad era fácil orientarles para ser economista, abogado, profesor, etcétera. Ahora oyes hablar de científico de datos, digital product manager, arquitecto blockchain, experto en analítica web. Pelos como escarpias. Tú, más perdido que ellos. Ya hay empresas como Singularity Experts que te acompañan y ayudan en este proceso: los resultados de pruebas de inteligencia y de personalidad, combinadas con los gustos personales, se contrastan con más de 4.000 profesiones de futuro. Y así, a través de inteligencia artificial, te ayudan a reducir la incertidumbre de elegir profesión bajo tres criterios: poder, saber y querer hacerlo.

3. El cambio siempre ha existido, pero ahora es exponencial. La automatización que trajo la revolución industrial en los sectores tradicionales causó una fuerte disrupción en el mercado laboral, creando nuevos empleos en la economía industrial. ¿La diferencia? La velocidad del cambio, ahora los cambios son constantes y vertiginosos. Las empresas antes tenían 3, 5 y hasta 10 años para adaptarse; ahora los ciclos son de solo 18 meses. ¿Qué hacer si eres una empresa? Incorporar nuevos perfiles y capacitar digitalmente al talento más tradicional, cuya experiencia sigue siendo indispensable: con una profunda redefinición de la carrera profesional y del entorno laboral.

¿Qué hacer si eres un padre o una madre? Asegurarte que das a tus hijos una orientación con perspectiva.

¿Qué hacer si eres un profesional? Mejorar tus soft skills vinculadas con la resolución de problemas complejos, el pensamiento crítico, la adaptabilidad… Si eres joven, tratar de enfocarte a formaciones con componentes tecnológicos; si eres un profesional con más experiencia, el 40 % de tu cometido cambiará, no te olvides que el aprender no se acaba nunca, ¡actualízate!

Mis amigos del ISDI suelen decir que no estamos en una era de cambios sino en un cambio de era, es así. Pero la sabiduría gallega nos explica que «nunca choveu que non escampara». Así que, ánimo y adelante, que la fortuna favorece a los audaces.

Publicado por primera vez en Expansión el 10 de julio de 2006.

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